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29 Oct, 2018

El Mashiaj Sufriente(conferencia en Congreso Mesiánico en San Miguel)

Shalom a todos amados hermanos que El Eterno, Elohim de Israel, bendiga a cada uno de ustedes y que podamos ocupar este espacio para construir paz, instruir en justicia y poder afirmar cosas que son necesarias para nuestra vida espiritual delante de Hashem. Cuando el More Abraham me invitó a este congreso, me sentí bastante alegre del esfuerzo que él estaba haciendo por dar un poco más de cohesión a este movimiento. A este movimiento que ha sido golpeado por creencias superficiales, posturas egoístas, orgullo espiritual y muchas cosas; pero que a pesar de todo, es un movimiento profético.

Cuando él me indicó que tendría una participación en este evento, también me sentí muy gozoso, hablarle a cada uno de ustedes es un gran privilegio. Siento que no debemos de ser como luciérnagas, cada uno con una luz pero muy pequeña para impactar. Juntos podemos ser como un cometa que alumbre a nuestro país. Al mismo tiempo, dirigirme a ustedes en este día es una gran responsabilidad. Responsabilidad porque lo que diga puede ser de edificación o de tropiezo, de vida o de muerte y entonces surgió la pregunta: ¿De qué será su exposición?

Cuando él me hizo esta pregunta, muchísimos temas saltaron a mi mente. Después de discutirlo con él, uno solo me pareció el más importante, el más urgente, el que requiere más prioridad y más fundamentación solida para nuestra Emunah (fe). Siempre ha sido un tema trascendental; sin embargo, hoy, cuando los vientos del error y sus artimañas vuelan por nuestros aires, se ha hecho más urgente. Este día quisiera hablar del Mesías sufriente y la dadiva de su vida para perdón de pecados de Israel y el mundo.

Hay mucha confusión con respecto a este punto y he oído diversos ataques hacia nuestra fe en Yeshua, algunas veces han logrado debilitar nuestra confianza, otras hacernos dudar de la veracidad de los reclamos mesiánicos de Yeshua, y en algunas, la más trágica de todas: Negar a nuestro Maestro, aquel que nos trajo precisamente a todo lo que conocemos y por medio de quien hemos sido aceptados por Hashem eternamente.

Los ataques a nuestra fe más comunes son dos: El judaísmo no acepta la noción de un Mesías que muere por el pecado y el judaísmo no acepta dos manifestaciones o venidas de un Mesías porque no hay base en las escrituras hebreas para esto. ¿Es cierto esto? ¿Es cierto que no hay espacio en la fe de Israel para un Mesías que sufre por nuestros pecados y justificarnos delante de Hashem? ¿Es cierto que no hay ninguna base escritural, y en la tradición de Israel, para dos manifestaciones del Mesías? En esta hora expondremos algunas razones de porque sabemos que ambas aseveraciones no reflejan la realidad y no son convincentes.

Quisiera tratar primero el tema del Mesías sufriente. Como muchos sabrán, hay un texto por excelencia para este tema, un capitulo del Tanaj que cuando es leído sin predisposiciones, ha causado que más y más judíos crean en Yeshua, puesto que claramente enseña la idea de un Mesías sufriente, me refiero obviamente a Isaías 53. Este capítulo claramente muestra al Mesías muriendo por el pecado como una ofrenda de culpa (Asham) y así fue entendido por el judaísmo antiguo. Como muchos deben de saber, el talmud, el Midrash Raba, el Yalkut, El Midrash Tanjuma, El zohar y otros, todos asocian a Isaías 53 con el Mesías primariamente. Incluso leemos en el talmud:

“Los rabinos dijeron: su nombre es el ‘erudito leproso’ como está escrito: Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.” (Sanedrín 98b).

Los jajamim llamaron al Mesías “Jivra”, esto es, leproso en arameo. Alguien que será considerado por Israel “Nagua” esto es, llagado y abatido por Elohim, alguien impuro que sufre por su maldad; aunque en realidad, está sufriendo por nuestros pecados. ¿Les parece conocido? ¿Conocen a alguien que fue considerado y es considerado impuro por la mayoría de Israel pero que tiene como tarea sufrir por el pecado del mundo?

Podríamos revisar muchas fuentes muy antiguas, hasta que el tiempo se agote, todas dirán unánimemente que Isaías 53 habla del Mesías. Esto tomo un rumbó diferente en el siglo XI con Rab Shelomo Yitzjaki, conocido como Rashi.

Rashi vivió en una época muy tempestuosa para la comunidad judía, una época de conversiones forzadas al catolicismo, e incluso tuvo que vivir la época de la primera cruzada, donde miles de judíos murieron. En este contexto Rashi, con una posición defensiva, argumentó que Isaías 53 no se refería al Mesías sino a la nación de Israel en el exilio. El fue la primer autoridad en decir esta postura y popularizarla.

Muchos rabinos que vinieron después de él, criticaron duramente su posición y expusieron que la interpretación correcta de la escritura era que, Isaías 52:13- 53:12, hablaba del Rey Mesías. Abarbanel, Moshe Crespín de Córdoba, Eliyah de Vidas, Maimonides son solo algunos ejemplos de esto.

Ahora, antes de considerar los dichos de autoridades contemporáneas en torno a Isaías 53, me gustaría que leyéramos por nosotros mismos Isaías 52:13- 53:9 para ver de quien está hablando el profeta, ahí se nos dice:

“He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de El Eterno? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por llagado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas El Eterno cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.”(Isaías 52:13-53:9)

Al leer reflexivamente el pasaje, podemos saber que no puede estar hablando de Israel por las siguientes razones:

  • Isaías diferencia a Israel y al siervo que está sufriendo explícitamente y directamente en el verso 8 donde dice que el siervo sufriente “por la rebelión de mi pueblo fue herido”. Claramente el siervo está siendo herido por causa de Israel, o en lugar de Israel. La identificación del siervo con Israel haría el pasaje ambiguo e ilógico.
  • Isaías diferencia a Israel implícitamente cuando a menudo habla de “nosotros” (Isaías y el pueblo judío) y “El” (El siervo sufriente).
  • Isaías menciona que el siervo sufriente, no tiene maldad (o violencia) y nunca hubo engaño en su boca. A lo largo de su libro, Isaías describe a Israel como un pueblo repleto de pecado, engaño y violencia. ¿Cómo podríamos decir que está hablando de Israel?
  • Isaías dice que el siervo sufriente es “cortado de la tierra de los vivientes”. Nunca el pueblo judío como un todo ha sido cortado y ha muerto. Es más, Jeremías dijo que eso ¡nunca pasaría! (Jeremías 31:35-37).

Podríamos decir más, pero consideramos que estas razones son suficientes para concluir que la posición de Rashi carece de una exegesis adecuada y no es convincente al estudiar el pasaje. ¿Es consistente con la fe de Israel nuestra posición? ¿Hay autoridades judías que abrazan nuestro entender en los últimos siglos? Quisiera presentar a ustedes algunas fuentes no muy conocidas y sus comentarios sobre Isaías 53 para ver si es cierto, que el judaísmo no tiene un precedente de “Un Mesías que muere por el pecado de Israel y el mundo”. Veamos estas fuentes:

“Y el Santo bendito sea hizo un pacto con el Mesías y le dijo: ‘Los pecados de aquellos que sean perdonados por tus meritos, causarán que seas puesto sobre un yugo de hierro y te harán semejante al becerro, cuya vista es sombría y atarán a tu espíritu ese yugo y por causa de sus pecados tu lengua se pegará a tu paladar. ¿Estas listo para sufrir esto?’ Dijo el Mashiaj al Santo: ‘¿Durará muchos años tanta agonía?’ Y el HaKadosh le dijo: ‘por tu vida y por mi cabeza, una semana solamente he decretado para ti, pero si por ello fueses afligido, los destruiré ahora mismo’. Pero El Mashiaj le dijo: ‘Soberano del universo, con toda la disposición de mi alma y el gozo de mi corazón, tomaré esto sobre mí con la condición que ni una sola alma de Israel perezca y no solamente aquellos que serán salvos en mis días, pero aun todos los que hayan muerto, desde el primer hombre hasta ahora y también los que no hayan nacido aun y además aquellos que sea tu intención crear. Estoy dispuesto a todo esto, y que sea la condición que caiga sobre mí'” (Midrash Pesikta Rabbati 36).

¿Podríamos decir después de esto, que el judaísmo no tiene precedentes de un Mesías que muere por Israel y el mundo para salvar sus almas? Veamos la siguiente fuente:

“Vuélvete a nosotros, Mesías que eres el Tzadik… estamos afligidos y no hay nadie para justificarnos. El ha tomado nuestra iniquidades; él fue herido por nuestras transgresiones, toma en sus hombros nuestros pecados” (Machzor Korban Ha’aron de Yom Kippur en Musaf. Warsaw: 1867. Citado en “The return of the Kosher pig”, Shapira, 130).

Como vemos, incluso en el musaf de Yom Kippur, Isaías 53 y las alusiones mesiánicas aparecen poderosamente. Los meritos del Mesías como base del perdón de Israel son un tema conocido en el judaísmo. Este Machzor (libro de oraciones judías para las festividades) preserva esta antigua oración que se atribuye a Rabi Eliezer Hakkalir.

Veamos otra fuente interesante:

“Cuando el Mesías llegue, ¿Reconoceremos su grandeza o lo rechazaremos? No fue dicho en Isaías: ‘¿Quien ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quien se ha manifestado el brazo del Señor? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.’ Después que ganemos nuestro entendimiento, declararemos, ‘Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino’.” (Rab Aharon Yaskil, Ish Peleh, 16-17).

Según esta fuente, el hecho de que la mayoría de Israel rechace al Mesías, no significa que en efecto no sea el Mashiaj. Todo lo contrario, debemos esperar que la mayoría de Israel lo rechace y luego lo acepte, habiendo ganado entendimiento de nuestros malos caminos y de su sacrificio por nosotros.

En esta misma línea, el gran Najman de Breslov nos dice:

“¿Perdimos nuestro camino 2000 años atrás? ¿O quizás hemos encontrado el camino? Como sea, el profeta Isaías que profetizó del Mesías declaró que hemos de esperar una gran sorpresa, “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas El Eterno cargó en él el pecado de todos nosotros” ¿Representa esta conexión a un Tzadik un nuevo judaísmo? ¿O es la conexión a el Tzadik el judaísmo original? (Likutey Moharan, 9).

La postura que elimina la explicación mesiánica del pasaje es tan poco convincente que hizo decir a Ben Asher Eltoshler: “Desde ahora, interpretaré estos versos sobre el Mesías que vendrá prontamente en nuestros días y no acorde al método de Rashi” (The return of the Kosher pig, pág. 107).

Finalmente quisiera compartir lo que dijo sobre Isaías 53, el gran Rab Menajem Mendel Schneerson. Sus credenciales son indiscutidas como un célebre erudito judío del siglo pasado. En un famoso libro nos dice:

“Las palabras ‘He aquí mi siervo prosperará, será exaltado y puesto muy en alto’ se refieren al Mesías, la escritura menciona 5 atributos del Mesías; prosperará (yaskil), exaltado (yarum), levantado (nisa), elevado (gava), grandemente (Meod) porque el Mesías es de arriba y es más grande que los tres padres (Avraham, Yitzjak, Yaakov), Moshe y Adam Kadmon, Moshe es el primer redentor pero el Rey Mesías es más grande” (Torat HaMenajem, Hitvadhut, 272-273).

Claramente después de ver estas opiniones rabínicas sobre el pasaje de Isaías 53, podemos concluir que la creencia en un Mesías que muere por el pecado de Israel y el mundo, por cuyos meritos almas son salvadas, que es rechazado por la mayoría de Israel y que exaltado hasta lo sumo, es algo perfectamente compatible con el judaísmo. La diferencia en nosotros es el énfasis que ponemos a esta creencia y que hemos encontrado al hombre de quien se ha dicho todo esto: Yeshua Ben Yosef de Nazaret.

Habiendo visto la evidencia, procedamos para finalizar este estudio, al último punto: Evidencia judía sobre dos advenimientos del Mesías. Me gustaría ir a Miqueas 5:1-2 (2-3 en versiones castellanas) donde se nos dice:

“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel. (Mikayahu [Miqueas] 5:2-3)”

El verso de Mika es claro al decir que el Mashiaj nos dejará (la misma palabra utilizada en Lamentaciones 1:13, Salmo 55:22 y Jeremías 40:11) hasta que la que haya de dar a luz, dé a luz y los hijos de Israel se vuelvan a YHWH. Sabemos que la redención final y el arrepentimiento sincero de Israel, son descritos como una mujer dando a luz y el gran Rabino Ben Attar ha expandido sobre esto en sus comentarios a la parasha Tazria. Claramente este verso habla de un mesías que nace, nos deja hasta un tiempo, para luego ser revelado.

Este entender no es totalmente nuevo a ojos judíos, pues hay muchas fuentes judías que lo dicen. Veamos solo algunas de ellas

“El (Elohim) estará con el redentor final, como estuvo con el primero (Moisés) y como el primer redentor (Moisés) se reveló primero a los Israelitas y luego se escondió así hará el final redentor, se revelara a los Israelitas y luego se esconderá por un tiempo” (Midrash Rut Rabba 5:6).

“El rey Mesías se revelara a sí mismo y luego se ocultara para luego revelarse una vez más, como es dicho en el Midrash sobre Rut y en los poemas de Rabí Eliezer HaKalir”. (Rashi, comentario del Libro de Daniel)”

“Este es nuestro Mesías el Tzadik que es humilde y viniendo en un asno. El vendrá en mansedumbre porque no vendrá en un caballo. El vendrá en las nubes del cielo con los ángeles a su lado; esta será la grandeza que Dios le ha dado al Mesías” (Saadia Gaon, Mikraot Gedolot, 186).

“El Mashiaj se revelará asimismo y solo unos pocos lo reconocerán. El Mesías será escondido en cuerpo y espíritu… después será totalmente revelado y todos lo reconocerán y serán reunidos ante él” (Ha’ari, Sha’ar Haguilgolim cap 13)

Creo que después de estudiar la evidencia por nosotros mismos, podemos concluir que los ataques contra la fe en Yeshua nuestro Mesías, aquel que murió por nuestros pecados y que vendrá prontamente para liberar a Israel y juzgar al mundo, son argumentos que prueban no ser convincentes. Todos los que estamos aquí somos de esos “pocos” que hemos reconocido al Mesías y esperamos su venida tratando de vivir rectamente delante del Eterno.

No permitas que nada te robe tu fe en Yeshua, una papel o una conversión formal al judaísmo no vale haber encontrado al “más hermosos de los hijos de los hombres”. La tinta de un papel o la gloria de los hombres, no vale el gozo de estar inscrito en el libro de la vida y haber pasado de muerte a vida. En Yeshua nuestro Mashiaj, tenemos plena certeza que El Eterno ha desarrollado un plan para Israel y el mundo que concluirá llevándolo a feliz termino

Es mi deseo, mi oración, mi plegaria, que todos nosotros atesoremos nuestra fe, que ha vencido al mundo, y por la que estamos firmes, como el mayor de los tesoros. Queda mucho camino por recorrer para hacer de este movimiento algo que llegue a otro nivel, con humildad, la ayuda del Eterno y mucha tefilah (oración) lo podremos hacer.

¡Que Hashem nos haga merecer la segunda manifestación de su Ungido prontamente y en nuestros días! Ken Yehi Ratzon Amen

Con bendición
Yitzjak Bonilla Castellanos

 

29 Oct, 2018

Yeshua: el regalo de Dios para tu vida

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim (Dios) verdadero, y a Yeshua HaMashiaj, a quien has enviado” (Yohanan [Juan] 17:3).

¿Hay vida después de la muerte? ¿Te preocupa saber acerca de tu destino eterno?

¿Te has preguntado alguna vez cual es el propósito de esta vida? ¿Para qué estás aquí y quien eres en realidad? ¿Tiene esta vida algún sentido más allá de la muerte? ¿Es esta vida sólo un gran juego de monopoly donde adquieres bienes y riquezas pero una vez acabado todo vuelve a la caja? No estás solo, hay millones de personas que se han hecho y aun se hacen esta pregunta.

En realidad, la vida si tiene un significado último y eterno, este significado último y eterno esta necesariamente relacionado con el creador eterno de la Vida: Elohim (Dios).

Es este ser supremo lleno de amor, bondad y justicia quien creó el universo y a todos nosotros. De hecho a pesar de no ser visible, hay testimonio abundante de su existencia en las cosas que se ven. Su infinito poder se manifiesta cuando consideramos el increíble diseño inteligente del universo.

Elohim (Dios) creó el universo pero los humanos nos apartamos de él con velocidad record. Su plan para redimir al mundo comenzó a ponerse en acción de inmediato.

El Eterno escogió a un pueblo para revelar su palabra al mundo, esta palabra era la expresión misma de su voluntad para la humanidad. Este pueblo es el Pueblo de Israel, el único pueblo que ha sobrevivido a lo largo de los siglos a pesar de que ha sido el más odiado y perseguido.

A través de nuestro pueblo, el Eterno revelo su Torah al mundo, Torah significa instrucción y ha sido traducida al castellano popularmente como “ley”. El deber de Israel debía ser dar a conocer el monoteísmo (la creencia en un solo Dios) y la voluntad del único Dios a todas las naciones. El profeta Yeshayahu (Isaías) dice de Israel:

“Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Ya�akov a quien yo escogí, Este pueblo he creado para mi kavod (gloria) mis alabanzas publicará” (Isaías 41:8,43:21)

A través de Israel el Eterno desarrollaría su plan para redimir a la humanidad de sus pecados y de sus consecuencias temporales como eternas. Todas las personas, judíos o gentiles, han fallado en dar el ancho de los mandamientos de Dios, todos hemos pecado delante de él.

El pecado nos separó y nos separa de Dios y no podemos justificarnos delante de él por nosotros mismos, tal como está escrito: “porque no se justificará delante de ti ningún ser humano” (Salmo 143:2).

Como todos hemos pecado delante de Dios somos incapaces de justificarnos delante de él. La consecuencia del pecado es la muerte eterna, ya que la estricta justicia de Dios no puede ser pasada por alto, No castigar el pecado sería una injusticia lo cual es una imposibilidad para la naturaleza de Dios.

Sin embargo al mismo tiempo el infinito amor de Dios, quería y quiere, perdonar al pecador. El Eterno tenía un plan para redimir a la humanidad sin anular su justicia al castigar el pecado, ni su amor al perdonar a todos los transgresores (nosotros), sus profetas anunciaron que una persona sin pecado daría la vida voluntariamente para lograr la expiación de los pecados de Israel y del mundo, esta misma persona seria después el rey de toda la humanidad. De esa manera el pecado era castigado y el transgresor perdonado al aceptar esta dadiva de Dios.

Ese personaje era el “Mashiaj” (Mesías) que significa literalmente “ungido” Muchas profecías se escribieron y finalmente el redentor apareció en la cuidad de Natzrat (Nazaret) su nombre es Yehoshua, conocido popularmente como Jesús.

El apareció en Israel curando enfermedades y predicando la buena nueva del Reino de Elohim, muchos judíos creyeron en él, pero la clase gobernante y lideres corruptos de Israel de aquella época lo rechazaron (Lucas 24:20) y fue crucificado por permiso del procurador romano Pilato. Dios acepto la dadiva de su vida como sacrificio por los pecados del mundo y dio testimonio de esto al resucitarlo de entre los muertos conforme a las profecías (Tehilim [Salmos] 16:10, Yeshayahu [Isaías] 53:10)

La buena nueva es que todo aquel que acepta a Yehoshua como el sacrificio suficiente por sus pecados recibe perdón de pecados y herencia entre los santos, tal como está escrito:

“En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (Carta a Efesios 1:7)

El Eterno puede perdonar todos tus pecados y cambiar el rumbo de tu vida, hacerte una nueva criatura y declararte su hijo por los meritos que Yehoshua el Mesías imputó a nuestro favor. La salvación del castigo eterno es un regalo de Dios para el mundo.

La biblia dice: “La paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Elohim (Dios) es vida eterna en Yehoshua HaMashiaj señor nuestro.” (Romanos 6:23)

Si te preguntas como hacer tuya dicha dadiva, la escritura establece claramente: “Si confesares con tu boca que Yeshua es el Señor y creyeres en tu corazón que Elohim(Dios) le resucitó de los muertos serás salvo.”(Rom 10:9)

La salvación es un regalo por gracia de Elohim que se recibe por fe y haciendo una confesión pidiendo a Elohim el perdón de nuestros pecados ¿Te gustaría recibir el regalo de la salvación? ¿Te gustaría que todos tus pecados fueran perdonados, como dice la escritura? ¿Quisieras hacer una confesión de fe delante de tu padre en las alturas? Puedes orar de la siguiente manera:

“Padre mío que habitas en los cielos, Dios de Avraham, Isaac y Jacob reconozco que soy un pecador y que me he rebelado contra ti al desobedecer tus buenas leyes y tu voluntad. No merezco nada de ti, pero he entendido que por tu gran amor enviaste a tu hijo, El Mesías Yehoshua, a morir en mi lugar y lo resucitaste de entre los muertos. Me arrepiento de todos mis actos y lo confieso como el Señor y salvador de mi vida. Ayúdame a cambiar de aquí en adelante para poder cumplir tu voluntad. Te agradezco por perdonar todos mis pecados por la bendita sangre de Yehoshua, te agradezco por aceptarme como tu hijo a partir del día de hoy. Gracias por darme vida eterna en el nombre de Yehoshua el Mesías. Amén”

Si oraste con todo tu corazón déjame decirte que acabas de hacer la mejor decisión de tu vida, la escritura dice que eres una nueva criatura (2 Corintios 5:17) y que puedes tener la seguridad de la vida eterna (1 Yohanan Juan] 5:13). Dios ha perdonado todos tus pecados por su gracia al haber confesado a Yehoshua como el suficiente sacrificio por tus pecados. Yehoshua mismo dijo:

“Porque de tal manera amó Elohim (Dios) al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Yohanan [Juan] 3:16)

Si eres judío, debes seguir siendo judío, guardando la Torah y estudiando la enseñanza de Yehoshua sobre los mitzvot (mandamientos) de la Torah, si no eres judío, debes crecer en el conocimiento de Dios para poder caminar rectamente delante de él. Este crecimiento vendrá por la oración y el estudio de las escrituras bajo la perspectiva hebrea.

Con Bendición !
Yitzjak
Francisco Hidalgo (Gabriel Ben Avraham)

29 Oct, 2018

El siervo sufriente y los despojos

Uno de los versos que más describe la exaltación del siervo sufriente es Isaías 53:12, después de que el siervo ha derramado su vida hasta la muerte: “repartirá despojos” ¿Qué son estos despojos? ¿A quienes les son repartidos?

La frase está inmediatamente después del verso 11 donde se dice: “verá la luz”. El siervo sufriente muere por el pecado de Israel a pesar de ser inocente, YHWH quiso quebrantarlo y su vida es puesta por el pecado. Desde la perspectiva humana, el siervo está siendo castigado por su pecado, el profeta declara que no ha hecho nada sino cargando el pecado de los muchos.

El siervo ve la luz de la resurrección después de su muerte y se convierte en un ser inmortal. En este contexto que se dice: “Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos”.

¿Cuáles son estos despojos? Podemos decir que son dos tipos de despojos: Espirituales y físicos.

Los escritos apostólicos nos dicen que el Mashiaj: “Despojó a los principados y a las potestades, las exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”. (Colosenses 2:15).

La versión del Qumram lee Isaías 53:12 “Por lo tanto yo dividiré lo suyo con los muchos y con gran ejercito dividirá los despojos”. En el verso YHWH divide lo que el siervo sufriente ha logrado con los muchos. ¿Qué es lo que el siervo sufriente ha logrado hasta ese momento? Exacto! Vida después de la muerte!

La vida que YHWH da al siervo sufriente después de la muerte será algo que YHWH también dará a todos aquellos que lo seguimos, es debido a ello que el emisario de Yeshua a las naciones, Shaul después de decir muchas cosas sobre la resurrección de Yeshua dice:

“Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” (1� Corintios 15:54-55)

El primer despojo que Yeshua dará a los suyos en su segunda manifestación será la vida eterna, el dijo: “porque yo vivo, vosotros también viviréis” (Yohanan 14:19). Isaías 53:12 cierra la narración diciéndonos las buenas nuevas sobre el siervo sufriente, diciéndonos que su vida es nuestra vida, diciéndonos que él resucitará para que nosotros podamos tener también resurrección. YHWH resucitó a su siervo para que “los muchos” fueran justificados en su conocimiento.

Para cada uno de nosotros debe ser de sumo gozo compartir los vituperios del Mesías, pues también seremos partícipes de su gloria, Shaul dijo que: “nuestra vida (la resurrección) está escondida con Yeshua en Elohim” (Colosenses 3:3). Nuestro gozo debe ser ilimitado al saber nuestro destino glorioso, la vida eterna ha sido la más grande promesa que Elohim ha hecho en su palabra y el dividirá lo del siervo con los muchos.

Baruj Hashem tenemos tal promesa a la cual nos aferramos y esperamos la segunda manifestación de nuestro rey y salvador.

La segunda categoría de despojos que el Mashiaj repartirá es la heredad de las naciones. Najmanides dice de ese texto: “El conjunto de muchas naciones será su porción y herencia, y de entre los gentiles dividirá los fuertes como despojo” (

El salmo 2 habla de la herencia de las naciones al rey Mesías, leemos que la herencia del hijo de Elohim es estar sobre las naciones. Aquel que cabalga manso en un pollino será el gobernante máximo de las naciones y las gobernará desde Yerushalaim.

El salmo 110 también lo describe liderando la batalla final para librar a Israel de sus enemigos. El dijo a los 12 que ellos se sentarían en tronos a juzgar a las 12 tribus de Israel, cuando el regrese seremos “reyes y sacerdotes” pues él viene pronto y su galardón viene con él (Revelación 22:12).

¿Acaso podríamos pedir mayor gloria que esa? ¿Ser coherederos del reino milenial y compartir los “despojos”con el rey Mesiás? Seguramente no. Tenemos grandes promesas el Elohim cuya fidelidad es infinitamente confiable nos ha dado. Nuestra alma aguarda a aquel a quien amamos para verlo venir para redimir a su pueblo y para que en su nombre el mundo entero adore a su Elohim y padre.

Maranata! Ven Adon Yeshua.

Con bendición
Yitzjak Bonilla Castellanos

29 Oct, 2018

¿El regreso del mesías?

Un famoso Rabino se encontraba en una reunión, donde un grupo de personas se mofaban acerca de aquellos que tienen fe en la venida del Mesías.

Entonces les dijo: Les voy a contar un cuento:

Un zorro estaba bajo un árbol en cuya cima había un pajarito y le dijo: “¿por qué no bajas y hablaremos?”.El pajarito se negó, diciendo:”seguramente estás hambriento”. Entonces el zorro le dijo: “¿Acaso no escuchaste que el Mesías llegó y todos vivirán juntos?”. En eso se escucharon ladridos de perros cazadores y el zorro empalideció y comenzó a huir. El pajarito exclamó: “¿Por qué huyes, si el Mesías llegó?” -“Sí”, dijo el zorro – “los perros no creen en la venida del Mesías.”

Hablar del regreso del mesías, es abrir un abanico de tópicos concerniente a ese tema de tanta importancia y trascendencia. Tanto para judíos como para cristianos es el tema mas importante o uno de los temas de mayor realce.

Dentro del judaísmo no creyente en Yeshua, el tema es: la venida del Mashiaj (mesías), esto es una sola manifestación del Mesías. Creo que no hay un judío practicante u observante de la torah, que no tenga en mente la venida del Mesías.

Así como el judaísmo espera la venida del Mashiaj, dentro del judaísmo nazareno/mesiánico y dentro del cristianismo, se espera no solo la venida del mesías, sino la segunda venida, la manifestación gloriosa de Yeshua HaMashiaj.

Entonces, podemos cuestionarnos ¿El mesías viene o el mesías regresa? ¿Si es la primera venida del mesías, esta errada la doctrina de la segunda venida? Y el calor de las preguntas sube si preguntamos: Si el mesías viene por segunda vez ¿cómo queda la doctrina de algunos judíos que dice que el Mashiaj vendrá una sola vez?

En este estudio analizaremos las interrogantes y daremos respuestas a algunas de ellas y otras las analizaremos y sobre todo estudiaremos algunas profecías que dejan claro el punto en cuestión. Nuestra pregunta básica es ¿Es la creencia en dos manifestaciones del Mesías una doctrina judía? ¿No es algo únicamente del cristianismo?

La primera y la segunda venida del mesías en el TaNaK (A.T.)

“En aquel día yo, el Señor, protegeré a los habitantes de Jerusalén. El más débil entre ellos será como David, y la casa real de David será como Dios mismo, como el ángel del Señor que marcha al frente de ellos. En aquel día me dispondré a destruir a todas las naciones que ataquen a Jerusalén. Sobre la casa real de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de súplica, y entonces pondrán sus ojos en mí. Harán lamentación por el que traspasaron, como quien hace lamentación por su hijo único; llorarán amargamente, como quien llora por su primogénito.” (Zekaryah [Zacarías] 12:8-10)

En los trece principios de fe de Maimonides y del judaísmo se dice: Creo con perfecta fe que el Mashiaj vendrá y aunque se demore espero cada día su llegada. (Principio # 11)

La fe de nuestro pueblo, si la pudiéramos resumir en tres puntos importantes, creo que estos fueran: 1) la unicidad de Elohim; 2) la torah y 3) la venida del mesías.

Para muchos judíos no creyentes en Yeshua, y me atrevería a pensar que quizás para la inmensa mayoría de ellos, no es plausible la doctrina de la segunda venida; pero a pesar de su escepticismo, dentro de la tradición, se encuentra información valiosa que respalda la postura de la segunda venida.

Esto es causado en gran medida por el comentario de uno de los máximos sabios en el pueblo judío: Maimónides (Rabí Moshe ben Maimón 1,135-1,204). El establece ciertos requisitos para: aceptar los reclamos mesiánicos y para saber que el mesías llegó.

Su postura es esta: “El Rey Mashiaj en el futuro establecerá y devolverá la dinastía real de David a su origen, al primer gobierno, construirá el Gran Templo, reunirá a los dispersos de Israel y volverán todas las leyes como en la anterioridad”. (Hiljot Melajim, Cap 11).

Esto lleva a muchos a cuestionar el ministerio de Yeshua en su primera manifestación, porque cuestionan ¿si Yeshua era el mesías por que no estableció el trono de David y por qué no construyó el templo?

La respuesta más sencilla a este enunciado es: En primer lugar porque en su primera manifestación él no venia a establecer el trono de David en Jerusalén, ¿por qué? Porque su primera venida era la de “Mashiaj ben Yosef” (El Mesías que sufre por el pecado, Isaías 53) y lo segundo, él no construyo el templo, porque en la época en la que él vino, el templo estaba en pie.

La pregunta que sigue lógicamente es: ¿Quién dijo que el Mesías debe venir dos veces? Veremos los puntos que respaldan dicha creencia en el Tanaj (conocido como Antiguo testamento) y en la tradición de nuestro pueblo.

Las dos manifestaciones del Mashiaj en el TaNaK

Lo primero que analizaremos en este estudio es ¿existen profecías en el TaNaK (A.T.) que aluden a la primera y la segunda venida del Mesías? La respuesta a esta pregunta es afirmativa, si hay profecías con respecto a la primera y segunda venida, y no citaremos, profetas individuales con profecías de los dos eventos, sino profetas que en sus escritos están encerradas las dos manifestaciones. Una de ellas es bastante clara en el tema de las manifestaciones, la otra es una alusión a su doble misión

  1. Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel. (Mikayahu [Miqueas] 5:2-3)
  2. El Espíritu de Adonay el Señor está sobre mí, porque me ungió Adonay; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;a proclamar el año de la buena voluntad de Adonay, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados. (Yeshayahu [Isaías] 61:1-2).

En las dos profecías podemos ver un factor común en ellas, y esta es, dos misiones diferentes en dos tiempos diferentes. Nadie duda que Mikayahu está hablando del nacimiento del rey mesías, pero a la misma vez dice que los dejara “hasta el tiempo que de a luz la que ha de dar a luz” y la segunda profecía, de Yeshayahu, dice que “proclama el año de la buena voluntad de Adonay y el día de la venganza.”

El verso de Mika es claro al decir que el Mashiaj nos dejará (la misma palabra utilizada en Lamentaciones 1:13, Salmo 55:22 y Jeremías 40:11) hasta que la que haya de dar a luz, dé a luz y los hijos de Israel se vuelvan a YHWH. El verso de Yeshayahu habla de dos misiones del Mashiaj que se darán en dos diferentes manifestaciones. ¿Qué define cuanto tiempo hay entre una y la otra? La teshuva (Arrepentimiento) de Israel.

Creo que siendo sinceros y humildes, no podemos encontrar ninguna objeción a la interpretación antes mencionada: Dos misiones en dos momentos diferentes y cumplidas por una solo persona: Yeshua. En sus dos facetas: Yeshua ben Yosef (el siervo sufriente) y Yeshua ben David (el mesías glorioso)

Las dos manifestaciones del Mashiaj en la tradición

El segundo punto es con respecto a lo que encontramos dentro de la tradición de nuestro pueblo.

En este segundo punto, veremos que los jajamim de nuestro pueblo escribieron con respecto a las dos manifestaciones del Mashiaj. Para ello presentaremos 3 testigos: El Midrash, Rashi, Rav Jaim Vital

  1. “El (Elohim) estará con el redentor final, como estuvo con el primero (Moisés) y como el primer redentor (Moisés) se revelo primero a los Israelitas y luego se escondió así hará el final redentor, se revelara a los Israelitas y luego se esconderá por un tiempo” (Midrash Rut Rabba 5:6).
  2. “El rey Mesías se revelara a si mismo y luego se ocultara para luego revelarse una vez mas, como es dicho en el Midrash sobre Rut y en los poemas de Rabí Eliezer HaKalir”. (Rashi, comentario del Libro de Daniel)
  3. Así como encontramos a Moshe Rabenu ascendiendo al cielo en cuerpo y alma , permaneciendo cuarenta días para recibir la Torah, de la misma manera el Mesías con la ayuda de Hashem , tendrá el merito de obtener un alma superior , permitiendo así en efecto que ha sido escogido para ser el Mesías aunque nadie mas tendrá conciencia de esto es dicho secreto al que refiere el Zohar cuando afirma que el Mesías será revelado pero nadie lo percibirá , así pues levantado al cielo como Moshe , volverá de nuevo para ser completamente revelado y todos lo verán. Será entonces que la totalidad del pueblo judío descubrirá su identidad y correrán hacia él. (Rab Jaim Vital. “Arba Metió” pag.68).

Creo que con estos tres testigos no queda ninguna duda que nuestros sabios dejaron evidencia de su creencia: El Mashiaj sería revelado, escondido y luego revelado nuevamente.

Con esta evidencia podemos decir que el mesías regresara a la tierra por segunda vez y esta no solo es una doctrina de los cristianos, sino también de nosotros los judíos que aceptamos sus reclamos mesiánicos, y no solo su mesianidad, sino también que somos salvos de la ira venidera por haber puesto nuestra fe en él, como nuestro sacrificio vicario.

Como judíos nazarenos (mesiánicos) creemos firmemente en su segunda venida como esta escrito:

Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas. E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. (Mattityahu [Mateo] 24:27:31)

La primera venida: el siervo sufriente.

Como dijimos arriba, muchos no creen que el Mesías vino por primera vez en su rol de “siervo sufriente”. Esto es así quizás por creer que esta doctrina es de origen “cristiana”. Pero en realidad ¿Esta postura es cristiana o dentro de nuestros sabios hay evidencia para reconocer la primera faceta de nuestro Rabí Yeshua? ¿Se puede hallar evidencia que la primera venida del Mashiaj era para purificar nuestras almas de la inmundicia del pecado, para prepararnos y entrar en una comunión mas intima con HaShem y prepararnos para la era mesiánica? La respuesta es sí.

La objeción a este enunciado es la que vimos arriba: El mesías tiene que venir y establecer el reino de su padre David y construir el templo. Si alguien no hace esto, dirá Maimonides, no puede ser el Mesías. Cuando consideremos la cita de Maimónides, debemos de recordar que su actitud, fue una actitud de defensa ante el cristianismo de sus días. Al igual que Rashi, Maimónides en sus días estuvo muy preocupado por la asimilación de judíos al catolicismo y en respuesta a esto, hizo ciertos comentarios. El mismo Maimónides escribe en su tratado (este fragmento fue removido en sucesivas ediciones) sobre los reyes:

“Algunos de los sabios tropezarán, para purgar, refinar, y para clarificar, hasta el tiempo designado, para el que todavía tiene que venir. ” Inclusive Jesús de Nazaret (Yeshu) que aspiró ser el Mashiaj y fue ejecutado por la corte, ya se habló de él en las profecías de Daniel (Daniel 11:14), “Los renegados de tu pueblo se exaltarán en un esfuerzo por establecer una visión, pero tropezarán.” ¿Puede haber un error mayor que este? Todos los profetas hablaron de Mashiaj como el redentor de Israel y su salvador que recogerá sus dispersos y fortalecerá (la observancia de) las mitzvot. En contraste él causó a los judíos ser matados por la espada, sus remanentes ser esparcidos y humillados, que la Torá sea alterada, y hacer equivocar a la mayoría del mundo haciendo servir otro dios antes que el Señor.” (Maimónides. Mishne Tora Leyes sobre los Reyes 11:4. énfasis añadido).

Es entendible pues, que la imagen de un Yeshua distorsionado causó una actitud apologética en Maimónides y de ahí que diga, que cualquier candidato a Mashiaj que muere esta descalificado totalmente.

Sin embargo, antes del siglo XI (e incluso después, como por Ejemplo Abarbanel) existe evidencia dentro de la tradición de nuestros padres, que el mesías tendría dos advenimientos como lo dijimos arriba. Hay que reconocer que después el cristianismo, con sus cruzadas y la inquisición, hizo de la imagen de “Jesús” el mesías sufriente, una muy degradada, y la historia fue diferente.

Encontramos evidencia dentro del TaNaK (A.T.) que el mesías moriría por nuestros pecados, y no solo evidencia escritural, sino también evidencia dentro de la tradición que el mesías era el sacrificio expiatorio definitivo

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Adonay cargó en él el pecado de todos nosotros. (Yeshayahu [Isaías] 53:3-6)

Este es el texto por excelencia para afirmar su sacrificio vicario. Pero ¿hay comentarios de nuestros jajamim, para poder afirmar que no es una doctrina cristiana pensar, que Yeshua en su primera manifestación, vino para perdonar nuestros pecados? Definitivamente Si, hay evidencia dentro de la tradición para afirmar que en su primera manifestación como siervo sufriente, él cumplió su misión.

A continuación veremos algunos comentarios con respecto, al perdón de los pecados que efectuó el mesías, en su etapa de siervo sufriente en su primera manifestación:

  1. Moshe le dijo a HaShem: ¿no vendrá un tiempo cuando Israel no tendrá tabernáculo ni templo? La respuesta divina fue: para entonces yo tomare un hombre justo a favor de ellos y entonces les perdonare todos sus pecados. (Shemot Rabba 35:4).
  2. Los patriarcas se levantaran y le dirán al Mesías: “nuestro justo Mesías, aunque somos tus antepasados, eres mas grande que nosotros, porque sufriste las iniquidades de nuestros hijos y un terrible peso de aflicción cayó sobre ti y tales sufrimientos nunca existieron en otras generaciones por el bien de Israel”. (Pesikta Rabbati 37:1).
  3. Y el Santo Bendito Sea hizo un pacto con el Mesiás y le dijo: “Los pecados de aquellos que sean perdonados por tus meritos, causarán que seas puesto sobre un yugo de hierro y te harán semejante al becerro, cuya vista es sombría y atarán tu espíritu a ese yugo y por causa de sus pecados tu lengua se pegará a tu paladar. ¿Estás listo para sufrir esto?” Dijo el Mesías al HaKadosh: “¿Durará mucho esta agonía?” y el HaKadosh le dijo: “Por tu vida y por mi cabeza, una semana solamente he decretado para ti pero si por ello fueses afligido, los destruiré ahora mismo”. Pero el Mashiaj le dijo: “Soberano del universo, con toda la disposición de mi alma y el gozo de mi corazón, tomaré esto sobre mí con la condición que ni una sola alma de Israel perezca y no solamente aquellos que serán salvos en mis días, pero aun todos los que hayan muerto, desde el primer hombre hasta ahora y también los que no han nacido aun y además aquellos que sea tu intención crear. Estoy dispuesto a todo esto, y que sea la condición que caiga sobre mí”. (Midrash Pesikta Rabbati 36).
  4. En tanto que los hijos de Israel habiten en tierra santa, los sacrificios que realizan en el templo remueven todas las iniquidades del mundo, pero ahora sin templo solo el Mesías puede hacerlo. (Zohar 2:21)
  5. “El Mesías deberá morir, ascender a un estado espiritual superior y luego regresar otra vez pero ahora con el nuevo nivel espiritual obtenido”. (Zohar Parasha Balac)

Este cuarto comentario está en la misma línea con lo que hemos estudiado: En su primera venida, el murió por el pecado de Israel y el mundo; pero en su segunda manifestación él vendrá en las nubes del cielo, con gran poder, para rescatar a nuestro pueblo y para establecer la era del mesías. El reinará desde Jerusalén y regirá a todas las naciones. Esos serán los tiempos donde la Torah volverá a su esplendor y descansaremos de todos nuestros enemigos, tal como está escrito:

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEñOR DE SEñORES. (Revelaciones 19:11-16)

¡Que vuelva el mesías prontamente y en nuestros días!

Gabriel Ben Avraham

29 Oct, 2018

El Mesías después del milenio y su rol en el Olam Haba.

Generalmente se dice que el Mesías de Israel reinará por 1000 años conforme a lo que se dice en Revelaciones 20. En la tradición judía, particularmente en el tratado del talmud Sanedrin, también encontramos la alusión a 1000 años del reinado mesiánico. Todos sabemos que será el Mesías en esos días: El será el rey que regirá a Israel y a todas las naciones, asegurando una época de paz y justicia perdurables. La pregunta surge: ¿Qué será el Mesías después del milenio? ¿Continuará siendo el rey del mundo? ¿Cómo se entiende que “entregará el reino al Padre” como dijo Pablo (1 Corintios 15:24-28)? ¿Acaso no dice Daniel que el reino del Mesías nunca pasará (Daniel 7:13-14)? ¿Cómo se reconcilian ambas cosas? Veremos como se relacionan ambas profecías al ver el rol que el Mesías tendrá en el milenio y el rol que tendrá después del milenio.

El Milenio y el rol del Mesías

Claramente se dice que el Mesías será rey sobre la tierra en un reinado de paz y justicia que durará mil años, el texto más explicito con respecto a esto, es Apocalipsis 20:4 donde está escrito:

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Yeshua y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con El Mesías mil años.”

Este es sin duda alguna, el verso más claro con respecto al periodo de tiempo que el Mesías reinará. En el talmud Sanedrin 97a también se mencionan los 1000 años del milenio, es decir, estamos ante una creencia eminentemente judía.

Se nos describe al milenio en múltiples lugares como Isaías 11:1-9 donde está escrito:

“Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHWH. Y le hará entender diligente en el temor de YHWH. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de YHWH, como las aguas cubren el mar.”

La manera en como Yeshayahu (Isaías) describe la paz y la justicia es impactante y poéticamente hermosa. En esa época, el tiempo cuando el Mashiaj reine físicamente a todas las naciones, tendremos 1000 años de descanso como en un día de Shabbat. Habrá un cese total de la violencia, la injusticia y la guerra. Mas referencias a la era mesiánica pueden encontrarse en los profetas.

Es pues claro que el rol del Mashiaj en el milenio será el de Rey, no hay ninguna duda con respecto a esto. Sin embargo, Shaul de Tarso nos informa, que vendrá el tiempo (después del milenio) donde el Mashiaj entregará el reino al Padre. El escribe:

“Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.”(1 Corintios 15:24-28 RV60 énfasis añadido).

Este verso indica que el rol de Rey del Mesías tendrá un fin cuando entregue el reino al padre; además, el solo hecho que Apocalipsis diga que el Mashiaj reinará por mil años, pone implícitamente un fin a su reinado.

Muchos creyentes en la escuela teológica del “Amilenialismo” indican que es imposible que el reinado del Mesías tenga un fin, ellos no creen en un reinado literal de 1000 años sino que lo aplican simbólicamente (muchos amilenialistas que creen en la teología del reemplazo también dicen que cuando se dice “Israel” es simbólicamente la “iglesia”).

Sin embargo, las profecías mesiánicas del milenio no pueden “espiritualizarse” ni tampoco los mil años del reinado del Mesías. Las referencias a Israel, son contundentemente una referencia a las 12 tribus de Israel y no a la “iglesia”; además, Pablo es claro al decir que Yeshua entregará el reino al Padre, tal lenguaje no puede ser simbólico.

Entonces nos preguntamos ¿Acaso no se dice que su reino no tendrá fin? ¿Tendrá un fin o no? En un sentido el reino del Mesías no pasará y en otro sí. ¿Qué queremos decir con esto? El reino del Mesías no pasará en el sentido que no será destruido por otro reino mortal o que será reemplazado por otro rey Mortal, cuando Daniel dice que el reino del Mashiaj no pasará inmediatamente dice: “y su reino uno que no será destruido” (Daniel 7:14) , de hecho, en el paralelo de Daniel 2 se dice del reino del Mesiás: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo;desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.”(Daniel 2:44).

Debemos entender pues, que Daniel dice que nunca el reino del Mashiaj sería sustituido por otro reino mortal como sería el caso de Nabucodonosor (sustituido por los medos y los persas). El reino de Dios no pasará nunca, lo que cambiará será el rey visible. En el milenio, el Mesiás reinará visiblemente a todo el mundo. Después del milenio, en el mundo venidero (Olam Haba) YHWH mismo reinará sobre todos y el Mashiaj estará sujeto a él.

Es síntesis, el reino del Mashiaj no pasará en el sentido de ser dejado a otro rey Mortal como el caso del rey de Babilonia; si pasará en el sentido que el mismo se sujetará a su Dios y a su Padre.

El Olam Haba y el rol del Mesías

Se le llama Olam Haba en el judaísmo, a la eternidad que acontecerá inmediatamente después de los días del Mesías o la era mesiánica. En el Olam Haba YHWH reinará y habrá un paraíso terrenal cuyo contenido no puede ser relatado con palabras y no podemos ni imaginar. En este periodo, el Eterno Dios de Israel será plenamente visible a las personas que moren en el Olam Haba. La pregunta es: ¿Qué del Mesías en ese tiempo? La escritura no es explicita en torno al rol del Mesías en ese momento, únicamente podemos deducir ciertas cosas de las escrituras que describen a grandes rasgos ese tema. Mi postura es que el Mesías será el Príncipe del Olam Haba, siendo YHWH el Rey del universo. En pocas palabras, el Mesías será el virrey, el segundo al mando en la eternidad, sujeto a su Elohim, pero aun con un rol importantísimo. No podemos hablar en profundidad de tales cosas, pues están más allá de nuestra comprensión y de nuestro alcance.

Un verso de Ezequiel parece aludir a este cambio de rol del Rey Mesías, leemos en Ezequiel 37 lo siguiente:

“Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre.” (Yejezquel [Ezequiel] 37:24-25)

Como podemos apreciar, Ezequiel primero menciona que el Mesías (referido poéticamente como David, recordemos que el Rey David había muerto hace años. Ezequiel utiliza el nombre para referirse al Mesías) será Rey sobre los hijos de Israel y luego menciona que será príncipe para siempre. Es probable que el primer fragmento se refiera al milenio y luego se refiere al rol en el Olam Haba. Esto explicaría porque el paso del término “Rey” a “Príncipe” y el porqué se usa “para siempre” para referirse al rol de Príncipe. Admitimos que este es simplemente una posible alusión a este cambio de rol del Mashiaj, pero creemos que está en línea con lo que toda la escritura enseña (1a Corintios y Apocalipsis por ejemplo).

Conclusión

Hemos visto el posible rol que el Mashiaj tendrá después del milenio. Sin duda alguna será algo indescriptible ver al Melej Hamashiaj (Rey Mesías) reinando a todas las naciones y haciendo que Israel habite seguro. Lo único que podrá superar esto, será cuando se cumpla lo que está escrito en 1a Timoteo 6 donde leemos: “Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Yeshua El Mesías, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.” (1 Timoteo 6:14-16)

¡QUE SEA PRONTAMENTE Y EN NUESTROS DIAS!

Con bendición
Yitzjak Bonilla Castellanos

29 Oct, 2018

Isaías 52:13 y la exaltación del Mashiaj a la luz de Qumran

Muchas veces leemos en muchos artículos de teología sobre “la entrada triunfal” de Yeshua. Como sabrán el término es aplicado a la entrada triunfal de Yeshua en Yerushalaim cabalgando en un pollino, quizás el título de entrada triunfal viene de los gritos de la multitud que decía: “Bendito el que viene en nombre de Adonay”.

Si bien es cierto a que suceso debe haber sido increíble para los 12, sabemos de alguien que no veía probablemente en aquel suceso una “entrada triunfal”: Yeshua. Leemos en Lucas 19:41-42 que Yeshua llegó tristemente en “La entrada triunfal”, aparte de esto Zacarías describe al Mashiaj “pobre y humilde cabalgando sobre un pollino”. (Zacarías 9:9), difícilmente una entrada pomposa.

Quizás deberíamos llamarla “La humilde entrada” más que “La entrada triunfal”. Sin embargo las escrituras nos dicen que habrá una entrada triunfal donde el Mashiaj será exaltado y dejará atónitos a los reyes de la tierra. Estudiaremos esto en el más famoso texto de la exaltación del humilde rey de Israel: Isaías 52:13-15.

Por mucho Isaías 53 es el pasaje mesiánico por excelencia, el siervo sufriente que quita el pecado de Israel y del mundo, su sufrimiento inmerecido y al mismo tiempo voluntario es profundamente impactante. Mucho énfasis es dado al pasaje de Isaías 53, frecuentemente olvidando los tres versos que lo preceden, esto es Isaías 53:13-15. ¿Cuál es la importancia de esos versos? Estos versos juntamente con los últimos tres versos de Isaías 52, presentan al siervo sufriente exaltado y puesto muy en alto. El cantico del siervo sufriente en sus 15 versos presenta una bella forma poética en donde un grupo de versos tratan de un tema y son complementados por otros, así los 15 versículos pueden ser enmarcados en: Exaltación-Humillación-Substitución-Sacrificio-Exaltación

Así Isaías 53 forma un perfecto oráculo en donde se nos explica la exaltación del siervo y lo que pasa antes de tener esa exaltación. Un midrash muy conocido sobre Isaías 52:13 dice:

“Esto se refiere al rey Mashiaj, él es más grande que los patriarcas, como es dicho Mi siervo será engrandecido, exaltado y puesto muy en alto, mas alto que Abraham que dice (en Génesis 14:22), He alzado mi mano al Señor, levantado más que Moshe de quien es dicho (En Números 11:12) Levántalo en tu pecho, más exaltado que los ángeles ministeriales, de quien es dicho (en Ezequiel 1:18) Sus aros eran altos y asombrosos. ¿Y de donde viene? De David.” (Midrash Yalkut Shemoni II 571).

Así pues el sefer de Isaías nos indica la profunda exaltación del siervo sufriente. Ahora, algo parece no cuadrar en los tres versos del capítulo 52, todas las alusiones al siervo de YHWH hablan de exaltación excepto una y es la contenida en Isaías 52:13 donde se dice: “de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer”.

¿Cómo encaja esta parte en la exaltación al siervo que se menciona en estos versos? Para muchos la explicación más lógica es que los reyes no creerán que aquel que había sido desfigurado ahora se presenta ante ellos triunfante. Majmanides dice: “Su asombro fue mostrado por escarnecerlo cuando llegó primero y al preguntar como un despreciadomanso y cabalgando en un pollinopudiera conquistar todos los reinos del mundo” (El siervo sufriente 104). De esa manera el asombro de los reyes se explica en virtud de lo que el Mesías parecía al inicio y en lo que se convirtió, esta explicación es buena y muchos se unen a Najmanides en su explicación.

Sin embargo una variante textual muy curiosa y asombrosa pudiera dar más luz sobre la exaltación del siervo de Adonay.

En 1946, un beduino llamado Muhammed Ahmed descubrió por accidente el suceso arqueológico más fascinante del siglo XX: Los manuscritos del mar muerto. Hasta ese momento los manuscritos mayoritarios del Tanaj y de donde depende la versión Mazoreta eran el Aleppo Coddex (930) y el códice de Leningrado (1008). Lo maravilloso del descubrimiento es que habían rollos de los primeros siglos de nuestra era y ¡un rollo completo de Isaías que data del año 100 AEC!

Al estudiar el libro de Isaías Quizá nos encontremos con el hecho de la increíble confiabilidad bíblica, el texto de Qumram y la versión Mazoreta son increíblemente similares, las diferentes variantes textuales no cambian el significado del texto. Sin embargo, una variante textual en Isaías 52:14 en el texto de Qumram parece aclarar aún más el pasaje. El verso en la versión Mazoreta dice: “Ken mishjat meish marehul” (fue desfigurada su apariencia más que la de cualquier hombre).

La rara palabra “mishjat” aparece únicamente en este verso en todo el Tanaj, algunos creen que viene de “shajat” (arruinar) y significa “desfiguramiento” (Messiah Journal 107, Steven Lancaster y James Mohson, FFOZ, 800-775-4807, www.ffoz.org, pág. A16). El hecho de la aparición de esta rara palabra hace un tanto difícil una traducción exacta.

Por otra parte, el texto del Qumram lee de manera distinta con la pequeña diferencia de una letra, la más minúscula de las letras hebreas: Una Yud. El verso dice: “Ken Mishjati meish marehu”, esa letra yud cambia dramáticamente el significado del verso pues lee “Mishjati” que significa “he ungido”.

El verso ha sido traducido como: “Ciertamente he ungido de los hombres su parecer y su aspecto es de los hijos de el hombre” o también “Yo lo he ungido. De los hombres es su parecer y su figura de los hijos de Adam” o “Yo he ungido su rostro más que el de cualquier hombre”.

Esta lectura hace perfecto sentido con la exaltación del siervo sufriente en los tres versículos del capitulo 52 y dice categóricamente de quien habla el profeta: Esto es El Mashiaj ¡Vaya gran diferencia causada por una letra!

El lenguaje es similar al salmo 45 donde se dice del rey de Israel: “Eres el más hermoso de los hijos de los hombres“. Cuando el Mesias retorne, su humillación acabará, el vendrá “con poder y gran gloria”, “en las nubes del cielo” y se parará en el monte de los olivos para vencer a los ejércitos extranjeros reunidos contra Israel.

Ellos contemplaran lo insólito: el rey de Israel salvará a Israel y el es Yeshua, el que fue levantado y puesto muy en alto. El dice en Mateo que: “Entonces aparecerá en el cielo la señal del hijo del hombre, y todas las tribus de la tierra se lamentarán” (Mateo 24:30).

Yeshua vendrá por segunda vez sin relación con el pecado para salvar a los que le esperan (Hebreos 9:27). Después de los últimos años de esta era, el siervo de YHWH vendrá y “será puesto muy en alto”, los reyes de la tierra quedarán atónitos ante él y las naciones traerán riquezas al rey Mesías.

Esa será la verdadera “entrada triunfal”

¡Que sea pronto y en nuestros días! ¡Maranatha!

Con bendición
Yitzjak Bonilla Castellanos

29 Oct, 2018

Sukot: La fiesta de las naciones

 
 

Uno de los temas más interesantes en la escritura y en la tradición judía en lo que concierne a Sukot, es su relación con todas las naciones del mundo. Sukot tiene el curioso título de la fiesta de las naciones. ¿Cómo puede una fiesta ordenada a todo natural de Israel, ser la fiesta de todas las naciones? En la tradición judía se enseña que el mundo antiguo estaba dividido en 70 naciones por los 70 descendientes de Noé (Noaj) que se encuentran en Génesis 10. En el judaísmo, la frase “las 70 naciones” equivale a decir toda la humanidad.

¿Qué tiene que ver esto con Sukot? En Sukot se ofrecían 70 toros en total en los siete días de la fiesta (Números 29:12-34), esto era entendido en el judaísmo como representando a las 70 naciones del mundo antiguo. Israel era una nación sacerdotal (Exodo 19:6) y por lo tanto representaba a todo el mundo delante del Eterno. Debido a que se ofrecía un toro por cada nación, se enseñaba que Israel ofrecía alabanzas al Eterno por todo el mundo.

Se registra en el talmud: “Rabí Eleazar dijo: ¿Por qué se realizan setenta ofrendas en Sukot? Para los setenta pueblos del mundo” (Talmud Suka 55b)

Esto nos enseña que para El Eterno la elección de Israel no es la exclusión del mundo, sino el medio para llegar a las demás naciones. Hashem prometió a Abraham que haría de él una gran nación, pero también prometió que todas las familias de la tierra serian benditas en él (Génesis 12:1-4). A lo largo de la Torah vemos como Hashem tenía un rol especial para el pueblo judío sin que eso significase que las naciones habían sido olvidadas por él.

A través del Mesías que es la simiente de Abraham Avinu, todas las naciones han sido bendecidas. Todos los creyentes de origen gentil han sido traídos de las tinieblas a la luz y ahora adoran al verdadero Elohim, el único que verdaderamente hace maravillas, que creó los cielos, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos.

Otro factor que ayudo a la asociación de Sukot con las demás naciones fue la profecía de Zacarías donde se dice:

“Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a YHWH de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.” (Zacarías 14:16).

De todas las referencias a la era mesiánica, la profecía de Zacarías explícitamente dice que las naciones subirán a adorar a Hashem y a guardar la fiesta de los tabernáculos. Si no lo hacen, el profeta continúa diciendo que no habrá lluvia sobre ellos (14:17). Este carácter de obligatoriedad que tendrá la fiesta de Sukot para las naciones en el reino mesiánico cuando el Rey Mesías vuelva a la tierra, reforzó más el nombre de Sukot como “La fiesta de las naciones”.

En la era mesiánica, todas las naciones adoraran a El Eterno de corazón perfecto pues: “la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar.”(Yeshayahu [Isaías] 11:9).

Todas las naciones de la tierra observaran las normas de justicia del Eterno y habrá paz y seguridad para todos. De hecho, en el judaísmo se cree que Sukot es un anticipo y anuncio de la era mesiánica. Sukot es la séptima fiesta anual, que ocurre en el séptimo mes y dura siete días. Su relación con el séptimo milenio (el reino mesiánico) es indudable.

El Gaón de Vilna dice en Even Shelema 11:10: “todos los conceptos del mes de Tishre son alusiones al futuro”. El Rab Shimshon Pinkus dice en su libro Sukot, pagina 107: “Como sabemos Sukot alude a la era mesiánica”.

Virtualmente todos los comentaristas judíos, tanto creyentes en Yeshua como no creyentes, ven en Sukot una sombra y alusión a la era mesiánica. En la era mesiánica, todas las naciones adoraran al verdadero Dios.

Cuando consideramos que lo que decimos en el Alenu se cumplirá en el reino mesiánico una increíble alegría nos embarga, un día todos los seres humanos “doblarán las rodillas y se prosternarán” y a la gloria del reino de Hashem “rendirán homenaje”. Es por ello que todos los temas de Sukot: las luces, las naciones, la dedicación, siete días y el regocijo hayan su cumplimiento total en el reino milenial. Sukot, al ser la fiesta que más alude al milenio, es la fiesta de las naciones pues al final todos aceptaran “el yugo de la soberanía del todopoderoso”.

Esperemos que Hashem mande prontamente a aquel que es la palabra encarnada, la manifestación humana de la voluntad divina, aquel que tabernaculizó entre nosotros, Nuestro Mesías, Yeshúa el hijo de David y regocijémonos en esta época sabiendo que al final más se regocijaran con nosotros

Con bendición
Isaac Bonilla

29 Oct, 2018

Sukot: Recordando la protección divina

Inmediatamente después de Yom Kippur, arribamos a sukot, conocida como “la fiesta de las tiendas” o “la fiesta de los tabernáculos”. Sukot es una de las tres fiestas de peregrinaje y todo varón judío debía ascender a Yerushalaim (Jerusalén) para su celebración como se ordena en Deuteronomio 16: 16 donde está escrito:

“Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de YHWH tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de YHWH con las manos vacías”

También sukot se conoce como “Zeman Simjatenu” que traducido es “La época de nuestro regocijo”. En todas las fiestas la torah nos ordena alegrarnos, pero en sukot tenemos que regocijarnos con una alegría especial como se nos dice: “Siete días celebrarás fiesta solemne a YHWH tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido YHWH tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.”(Deuteronomio 16:15)

¿Por qué sukot implica tan grande alegría? La razón más obvia es que viene inmediatamente después de Yom kippur, el regocijo de haber recibido la expiación, purificación y perdón nos embarga y estamos en sobremanera alegres por la renovación con Hashem nuestro Elohim. Una tradición nos dice que Moshe después de haber obtenido expiación por el pecado del becerro de oro, bajo en el día de Yom kippur con las segundas tablas y el pueblo estaba a la expectativa de si Hashem había realmente perdonado al pueblo. Cuando Moshe dio la orden del tabernáculo donde Hashem moraría, el pueblo estuvo muy alegre pues era una muestra absoluta de la reconciliación con El Eterno. La relación entre el perdón y el regocijo de ser perdonados es muy fuerte en sukot.

Sukot tiene muchos nombres y temas como “La fiesta de las luces”, “la fiesta de la dedicación”, “la fiesta de las naciones”, etc. Antes de avanzar a temas derivados del Tanaj y de la tradición judía debemos preguntarnos ¿Cuál fue la razón histórica que Hashem dio para guardar la fiesta de Sukot? En el caso de sukot, el objetivo está claramente especificado en la torah:

“En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo YHWH vuestro Dios.” (Levítico [Vaikra] 23:42-43)

¿Por qué era tan importante que los descendientes de Israel supieran esto? ¿Qué tiene este hecho de relevante? Podríamos resumir esto en dos palabras: Protección divina. El hecho de sobrevivir 40 años en un desierto morando en cabañas debía de ser un testimonio poderoso de la protección especial que Hashem tiene por los suyos. En un mundo donde la inseguridad esta a la orden del día siempre es importante saber que hay alguien que nos guarda y que “no dormirá ni se adormecerá el que guarda a Israel” (Salmo 121:4)

Al morar en una suka cada descendiente de Israel tenía la oportunidad de reflexionar sobre las grandes bondades y el increíble amor que El Eterno había tenido por su pueblo. En unas moradas provisionales y débiles, sus ancestros habían sobrevivido en el desierto por 40 años. ¡Ciertamente una gran lección espiritual!

En este mundo, donde la cifra de suicidios, depresión y demás trastornos psicológicos quizás estamos más sumidos en la inseguridad y en la zozobra que en generaciones pasadas. Para uno de los mas celebres ateos del siglo pasado: “lo único que nos queda es una absoluta desesperación”. La economía colapsa, la violencia se aumenta, la moral se pervierte cada día más y nos preguntamos cómo podremos sobrevivir en semejante sociedad. Hemos llegado a saber que nuestra vida y nuestro trabajo penden muchas veces de una base muy frágil.

La sukah (cabaña) es el momento para elevarnos por encima de estas dificultades, si hay problemas, pero tenemos al Elohim que soluciona todos los problemas. Hay grandes dificultades pero tenemos a un Elohim lleno de amor que nos ha dicho: “No te dejaré ni te desampararé”. Es iluso pensar que no hay dificultades, el desierto nos rodea y es evidente; sin embargo es más iluso pensar que estamos solos en esto. Hay una mano rica y abierta de nuestro padre que está totalmente pendiente de nosotros, tal como está escrito: “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).

Cada vez que venimos a la sukah debemos reflexionar en el increíble amor de Hashem, el nos vio cuando únicamente éramos un embrión y nos ha guardado hasta el día de hoy. El es un Elohim todopoderoso y fiel, el es nuestro escudo y nuestra ayuda. En sukot, cuando recordamos a Israel salir de Egipto, con la fidelidad eterna de Hashem guardándolos, sabemos que el mismo que los guardo a ellos nos guarda a nosotros. Grande es su fidelidad y podemos morar confiadamente en él.

La suka nos recuerda lo frágil de nuestra vida, no somos inmortales, no somos blindados, no somos eternos. Simplemente nuestros cuerpos son temporales en esta peregrinación por el mundo. Debemos de depender de El Eterno siempre pues él es nuestra protección, nuestra ayuda, nuestro castillo, nuestro refugio, la fortaleza de nuestra vida y siempre estará con nosotros. Yeshua nos enseño que nuestro padre tiene cuidado de nuestros cuerpos y nuestras vidas y por ello debemos estar confiados:

La suka nos recuerda lo frágil de nuestra vida, no somos inmortales, no somos blindados, no somos eternos. Simplemente nuestros cuerpos son temporales en esta peregrinación por el mundo. Debemos de depender de El Eterno siempre pues él es nuestra protección, nuestra ayuda, nuestro castillo, nuestro refugio, la fortaleza de nuestra vida y siempre estará con nosotros. Yeshua nos enseño que nuestro padre tiene cuidado de nuestros cuerpos y nuestras vidas y por ello debemos estar confiados:

“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”(Mateo 6:31-33).

Como veremos más adelante, sukot es una sombra y un anticipo de la era mesiánica, el reino de Elohim en la tierra. La mejor oportunidad para poner primeramente el reino de Elohim confiando en que lo demás será añadido, es celebrando sukot, la fiesta de nuestro regocijo donde recordamos la protección de Hashem y anunciamos al mundo que un día Hashem mismo será nuestro tabernáculo.

Con bendición
Isaac Bonilla Castellanos

29 Oct, 2018

Yom Kippur: La purificación de nuestros pecados y nuestra renovación.

El día de la expiación, dos machos cabríos, azazel, perdón, expiación, lugar santísimo, cohen Gadol, etc., podemos hablar muchísimas cosas sobre el gran día de Yom Kippur (¡Incluso hay una guerra que lleva su nombre!) al ser una de las festividades más interesantes de la Torah. Este estudio no pretende abordar de manera exhaustiva todos los aspectos de Yom kippur, sino únicamente hacer una introducción a uno de los temas más importantes y a la misma vez difíciles de la escritura, una palabra: Expiación.

La palabra hebrea para expiación es “Kapar” y significa etimológicamente “cubrir” o “cubrir para proteger” incluso. Podemos ver varios ejemplos de esto en la Torah, por ejemplo: Hashem dice a Noaj que cubra (Kapar) “con brea por dentro y fuera” el arca (Génesis 6:14). Obviamente no hay ninguna relación con pecado o algo más en el texto. En ese sentido también se dice que Aarón tenía que: “hacer expiación por el altar” (Exodo 29:37), claramente que el sentido de expiación en estos y otros pasajes es de cubrir para proteger (o para purificar), no tiene nada que ver con perdón de pecados pues ¿qué pecados tiene un altar? Ciertamente la palabra tiene el sentido de perdón de pecados como se dice en otros versos, la palabra sin embargo, retiene el sentido: YHWH perdona pues simbólicamente el pecado está cubierto, es algo que él no castigará porque ha sido purificado y no es algo que encienda su furor.

Una postura popular dentro del cristianismo es que todos los sacrificios de la torah tenían por objetivo cubrir (hacer expiación) el pecado temporalmente hasta que el Mesías viniera a removerlos por completo. Una vez venido el Mesías, no hay ninguna necesidad de dichas ofrendas pues serian redundantes o incluso una blasfemia. De ahí se cree, que la manera de obtener vida eterna y perdón en el mundo antiguo era a través de los sacrificios. En otras palabras, el objetivo primordial de los sacrificios era ser una condición para el perdón eterno de los pecados pues apuntaban a un sacrificio eterno.

¿Es cierta esta postura? ¿Era el objetivo primario la vida eterna en los sacrificios? ¿Todos los sacrificios tenían que ver con perdón de pecados para vida eterna? Es sorprendente para muchos saber, que únicamente dos de cinco sacrificios hechos en el templo tenían que ver con pecados (¡y aún con excepciones!)

Las cinco categorías principales de sacrificios son:

a) Ola (Holocausto).
b) Minja (Ofrenda vegetal).
c) Shelamim (Sacrificios de paz, ya sea voluntarios, de votos o de acción de gracias).
d) Jatat (Ofrenda por el pecado o purificación).
e) Asham (Ofrenda por la culpa).

únicamente los dos últimos tipos de sacrificios tenían que ver con pecados. Los tres primeros no tenían que ver con un pecado directamente sino que eran ofrecidos por diferentes razones: adoración, acción de gracias, alabanza, etc.

Cuando se habla en los sacrificios de expiación, su objetivo principal era cubrir tanto al oferente como al mobiliario del templo para purificación ritual y para protección.

¿Para qué se debía hacer una cobertura de protección o de purificación ritual tanto al altar como a cada humano que entraba al tabernáculo? En esta ocasión me gustaría citar a la eminencia Daniel Lancaster, él nos dice:

“El es vida, nosotros somos mortales. El es puro, nosotros estamos contaminados. El es infinito, nosotros finitos. El es Santo; nosotros somos comunes. El es trascendente, nosotros no. El hombre no puede, por si mismo, entrar en su presencia.” (“What about the sacrifices”, D. Thomas Lancaster, First Fruits of Zion, 800.775.4807, www.ffoz.org.)

En el tabernáculo habitaba la presencia de Hashem con una intensidad incomparable, como en ningún otro lugar en la tierra. Para que el hombre mortal pueda estar delante de tal presencia necesita ser “cubierto para protección”. Es un poco difícil comprender el objetivo de los sacrificios en nuestros días sin un templo donde la presencia de Hashem sea tan grande ¡que pueda matarte!

Los creyentes en los escritos apostólicos podrían apuntar a que el espíritu santo reside en nosotros, lo cual es absolutamente correcto. Ahora la pregunta sería ¿Es la misma intensidad de la presencia del Eterno que estuvo en el tabernáculo la que mora en nosotros? Obviamente no, la intensidad del espíritu de Hashem hacía que ¡ni aun Moisés podía entrar al tabernáculo en cierto momento! (Exodo 40:35). En la escritura, el espíritu santo que moraba en los profetas y que mora en nosotros tiene una intensidad menor a la que habitaba en el templo, de lo contrario correríamos una suerte muy trágica.

Nuestros pecados causan impurificación y también tenemos impurificaciones rituales que debían ser purificados con un objetivo: Hacer que Hashem siguiera morando en el tabernáculo/templo y que el hombre pudiera estar en ese lugar.

Como el pecado causa muerte, se necesita una cobertura de vida sobre cada persona y sobre cada utensilio del templo. ¿Qué es lo contrario a la muerte? Exacto, la vida. ¿Donde está la vida? Leemos en la Torah:“Porque la vida de la carne en la sangre está” (Vaikra [Levítico] 17:11)

Debido a eso, la sangre del sacrificio era necesaria para hacer una cobertura de protección por el pueblo. Claro, todo esto es una purificación ritual y simbólica que permitía a la presencia de Hashem seguir morando en medio de su pueblo. La sangre era aplicada al altar del holocausto y simbólicamente el oferente era sustituido por la ofrenda. El debía de verse como representado en la ofrenda y de esa manera su vida subía en olor grato delante de Hashem, tal como está escrito: “Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya” (Levítico 1:4).

De esta manera el mortal podía habitar con la presencia del único inmortal al mismo tiempo que entendía que necesitaba una purificación de vida por su impureza. Ese era el objetivo primordial de los sacrificios. (De hecho, Levítico 16, el capitulo que más habla sobre Yom Hakippurim, empieza diciendo que Nadab y abihu murieron por acercarse erróneamente a Hashem).

El escritor de Hebreos dice: “Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos santifican PARA LA PURIFICACION DE LA CARNE¿Cuánto más la sangre del Mesías, el cual mediante el espíritu eterno se ofreció sí mismo sin mancha a Elohim, limpiara vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Elohim vivo? (Hebreos 9:13-14 énfasis añadido).

El escritor de hebreos deja claro que la purificación que los sacrificios de animales buscaban, es la purificación física, del cuerpo, la carne, una purificación ritual para poder estar delante de Hashem y para que Hashem siga habitando en medio de su pueblo. El escritor de Hebreos no está solo, el erudito judío Jacob Milgrom llega a similares conclusiones en su extenso comentario a Levítico.

Es debido a eso, que los primeros discípulos judíos no vieron ninguna contradicción entre los sacrificios de animales y el sacrifico de Yeshua. Ambos pertenecen a materias distintas, los primeros para purificación ritual física y el segundo para dar perdón eterno de los pecados y vida eterna y sobre todo, el poder para vencer el pecado. Es por ello que Pablo dice lo siguiente:

“Pero pasados algunos años, vine a hacer limosnas a mi nación y presentar sacrificios (Gr. prosphora). Estaba en ello cuando unos judíos de Asia me hallaron PURIFICADO en el templo”(Hechos 24:17-18).

Claramente Pablo menciona que él mismo había ofrecido sacrificios para purificarse ritualmente. Esto para él no significo para nada, una negación de su fe en Yeshua pues comprendía que dicho sacrificio pertenecía a una esfera diferente y superior (la purificación de la conciencia, espíritu, vida eterna) sin anular el rito (purificación ritual, levítica, física).

Es por ello, que leemos en Ezequiel 40-44 que en la era mesiánica habrá un templo en donde se ofrecerán sacrificios. El sacrificio de Yeshua no anula esto, su sacrificio es superior y tiene que ver con algo aun más importante. Ese es el punto del escritor de Hebreos, su punto es que los sacrificios de animales son eficaces en la purificación ritual del cuerpo mientras que el sacrificio de Yeshua es mejor pues su sangre fue ofrecida en el tabernáculo celestial para perdón eterno de pecados.

El objetivo primario de los sacrificios era mantener en pureza ritual a Israel, el santuario (mikdash) y todo su mobiliario para que Hashem pudiera estar entre el pueblo y ser una nación única donde la relación de Hashem era tan cercana y sin igual. En síntesis, los sacrificios buscaban mantener la relación entre Israel y la presencia de Hashem, podríamos decir que buscaban mantener la comunión entre Hashem e Israel, mediante purificación ritual. Por ello se dice que el cohen debía en Yom kippur hacer: “expiación por el mikdash hakodesh, y el tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación” (Levítico 16:33).

Alguno dirá: ¿Acaso no eran los sacrificios una sombra del sacrificio de Yeshua? La respuesta es si, además de su objetivo primordial, los sacrificios eran sombra del sacrificio eterno; esto en ninguna manera niega su eficacia ritual.

Dentro del judaísmo también se dice que el tabernáculo terrenal era una figura o replica del tabernáculo celestial, por ejemplo el midrash dice: Esto es lo que Dios dijo a Moisés, “Así como has visto aquí arriba, copia el patrón abajo Si haces abajo una réplica de lo que está arriba, dejaré mi asamblea celestial y causaré que mi presencia habite entre ustedes” (Shemot Raba 35:6, compárese con Hebreos 8:5). La purificación ritual nos anuncia y enseña sobre la purificación de nuestra alma.

Los sacrificios son un tema apasionante y extenso, a tal grado es esto, que los niños judíos empiezan a aprender la Torah no en Génesis, con la narración de los patriarcas, no en Exodo, con la historia de la primera redención, sino en Levítico. En el midrash se dice:

“¿Por qué iniciamos a los niños con Levítico y no con Génesis? El Santo Bendito sea, dijo: Dado que los niños son puros y los sacrificios son puros, dejad a los puros venir y ocuparse a sí mismos con cosas que son puras” (Vaikra Raba 7:3).

Tan apasionantes son, que animo al lector a profundizar en los diversos temas de los sacrificios, el comentario de Levítico de Jacob Milgrom es un recurso excepcional junto con el libro de Daniel Lancaster “What about the sacrifices?” que puede ser obtenido en ffoz.com

¿Por qué se necesita Yom Kippur si los sacrificios ofrecidos a diario expiaban por cada israelita y hacían que Hashem pudiera seguir morando en su pueblo? Las siguientes razones son las principales:

  1. Los sacrificios de días normales tenían una connotación más personal que colectiva. Yom kippur era la renovación nacional de la comunión entre Hashem y el pueblo.
  2. Los sacrificios diarios hacían expiación por el altar del holocausto y por la persona para que Hashem morara ahí y para que el oferente pudiera estar en semejante lugar. Yom kippur era el único día donde se hacía expiación por el kadosh kadoshim (Lugar santísimo) y por el altar del incienso. Estos eran tenidos por sumamente santos y se expiaban una vez al año. (Levítico 16:33, Exodo 30:10)
  3. Debido a las muchas impurezas de los hijos de Israel que no eran purificadas diariamente por x o y razón, cada año el sumo sacerdote tenía que hacer una expiación por todo lo que componía el tabernáculo. Está escrito en la Torah: “Y hará la expiación por el mikdash hakodesh, y el tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación” (Levítico 16:33).

¿Acaso Yom Kippur no era el día del perdón? Ciertamente había un perdón para el pueblo y una reconciliación por sus impurezas y pecados; sin embargo el énfasis de la torah es sobre la expiación y la purificación ritual. Tan es así que la palabra “perdón” virtualmente está ausente ¡En todo Levítico 16!

¿Cuál es el sentido que tiene para un creyente en Yeshua guardar el ayuno de Yom kippur? Ciertamente hemos recibido vida eterna y el perdón total de nuestros pecados mediante la sangre de Yeshua HaMashiaj; esto no está en discusión ni se debe de celebrar Yom Kippur para obtener liberación ni vida eterna, esto es algo que fue hecho por el sacrificio eterno del cordero de Elohim. El nos liberó del poder y de la condena eterna del pecado. Esto no anula el hecho de que continuamos pecando día a día hasta el día de la resurrección (donde seremos libres de la presencia del pecado), esto hace que necesitamos un arrepentimiento continuo y buscar el rostro de Hashem para recibir su perdón como padre. Yom kippur es el día perfecto para renovar nuestra devoción a Hashem y recibir su perdón como Padre. Este es el día en donde venimos ante nuestro padre, humillados y quebrantados para que nuestra relación se renueve.

Los creyentes en Yeshua hemos recibido el poder de lo alto que nos permite vivir en victoria sobre el pecado, el creyente en Yeshua recibió el espíritu santo de la promesa y podemos ir a Yom kippur con la firme resolución de abandonar ciertas áreas de pecado en nuestra vida. Yom kippur es la oportunidad de reflexionar en nuestro caminar con el Eterno y mediante el espíritu de poder que se nos ha dado, abandonar de una vez por todas nuestros pecados.

Guardemos este Yom kippur, como la oportunidad de renovarnos y reconciliarnos con nuestro padre. La relación no está en peligro por el merito del justo de justos, pero nuestros pecados pueden mermar la armonía de la relación. Nuestro padre nos espera en esta cita, iremos ante él quebrantados de corazón pues eso no es despreciado por él.

Que sea su voluntad que tengamos el mejor Yom kippur de todos y que prontamente su Mashiaj venga.

Con bendición
Isaac Bonilla Castellanos

29 Oct, 2018

Los toques del shofar y su relación con la Teshuvá

Como sabemos la obligación de todo hijo de Israel en el día de Yom Teruah es oír el sonido del shofar, aunque no todos deben de tocar el shofar, si todos deben oír el shofar en Yom Teruah. La obligación de la torah para cada uno de los hijos de Israel es hacer una remembranza al sonido de Teruah. La Torah no define como se debe de tocar el shofar, esto fue guardado y desarrollado en la tradición judía y se dice que dichos sonidos tienen un potencial de hacernos volver en arrepentimiento.

¿Cómo es que el sonido del shofar puede causar un deseo de Teshuva en nosotros? En primer lugar nos recuerda del ancestro del pueblo judío, Yitzjak, quien fue atado con suma obediencia. En el momento indicado un carnero fue ofrecido en su lugar y cada vez que tocamos el shofar, la profunda obediencia de los patriarcas y su merito viene a nosotros, invitándonos a renovar nuestra piedad delante del Eterno.

En segundo lugar, nos recuerda el acontecimiento en el monte Sinaí cuando toda la nación del pueblo de Israel escucho las diez palabras juntamente con el sonido del shofar. Debido a que la Torah fue dada al sonido del shofar, el shofar es un instrumento sumamente ligado a la torah y nos recuerda de ella. Toda verdadera Teshuva está ligada con la Torah y con recordar los caminos de donde hemos caído, tal como está escrito: “Zijru Torat Moshe Abdi (Acordaos de la Torah de Moisés mi siervo)” (Malaquías 4:4).

En tercer lugar, la tradición nos enseña que cada toque está relacionado con el proceso interno del arrepentimiento y algunos llegan a decir que es el sonido del “alma arrepentida”. Los toques del shofar son los siguientes:

  • El primer toque del shofar es un solo toque largo llamado “Tekia”. Al ser un solo toque largo, nos recuerda del uno y único soberano de la creación. Nos recuerda su inmenso poder, su reino eterno y su inmensa santidad. El es Santo, Todopoderoso y temible y su nombre inspira reverencia.
  • El segundo toque se conoce como “Shebarim” que viene de la raíz para “quebrar” y tiene relación con la palabra “quebrado”. El toque consiste al menos tres toques largos interrumpidos. Es como si fuera un susurro interrumpido, como un niño que después de llorar suspira con interrupciones. Esto representa algo: Nuestro arrepentimiento y el dolor por nuestro pecado. Después de considerar la increíble presencia de Dios y como nos hemos separado de él, no podemos hacer más que llorar y tratar de enmendar todo nuestro daño y nuestros errores. Podemos decir juntamente con el salmista: “Los sacrificios de Elohim son el espíritu quebrantado; (hb Nishbara) Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú oh Elohim”(Tehilim [Salmos] 51:17).
  • El tercer toque es Teruah, una serie de sonidos cortos (9 como mínimo) tocados uno seguido inmediatamente del otro. A este toque también se le llama “alerta” o “alarma” (Números 10:5) y nos habla de la prisa que tenemos que tener para volvernos a Hashem. Nuestro arrepentimiento es algo que no puede esperar, nuestro pecado ha dañado a nuestros hermanos o ha afectado la armonía de nuestra relación con El Eterno por lo que debemos de darnos prisa en volver. Tal como Lot debemos “darnos prisa” (Génesis 19:22) y huir de nuestro pecado y nuestro ambiente maligno.

De manera que el shofar debe de ser recordatorio de por lo menos estas cosas. La atadura de Yitzjak, la revelación de la Torah y la urgencia de volvernos a Hashem, El rey del universo, con un corazón quebrantado. Hashem esta siempre pendiente al arrepentimiento de su pueblo, adicional a eso, el instituyó en esta fiesta que oyéramos el shofar para hacer remembranza de estas cosas. Si guardamos la festividad con un corazón noble, el hará “remembranza” de nosotros, tal como se dice en los profetas:“Volveos a mí y yo me volveré a vosotros” (Zacarías 1:3)

Con bendición
Isaac Bonilla

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